HÉROES (VI)


Sus nombres: Javier LÓPEZ LÓPEZ, Rodrigo MASEDA LOZANO y José Antonio VILLAMOR VÁZQUEZ. Hoy les conocen en toda España por una de esas malas jugadas que te hace la vida. Una de esas que no es otra cosa que una trampa, con su cebo y su castigo.

En la madrugada del pasado viernes, mientras estaban prestando servicio nocturno, fueron alertados para que se dirigieran a la Playa de Orzán para reconducir la actitud de varios estudiantes inmaduros, que estaban “refrescándose” -digámoslo así- en el agua del mar, a pesar de que estaba mala. Una vez en el lugar comprobaron que un estudiante eslovaco tenía dificultades para regresar a la playa y haciendo honor a su vocación y caso omiso a la razón, decidieron arriesgar sus vidas para salvar la de la otra persona.

Pero lejos de permitirles Neptuno, Poseidón, Yavé, Alá o simplemente la Naturaleza, regresar con sus familias, se los llevó para Sí, arrebatándoles su posesión más preciada, aquélla que lejos que pensar en conservar la dieron para poder salvar a un anónimo inconsciente, la vida.

En estos momentos sólo se ha encontrado el cuerpo del primer POLICÍA filiado. De los demás no hay más información pero todos imaginamos cómo ha terminado la cosa: muertos de frío o ahogados. Y si existe aún una posibilidad por remota que sea de que aparezcan con vida, incluyendo al estudiante por supuesto, pido a Dios si existe que lo haga, que nos demuestre que existe.

Sirva estas pocas frases para recordarles.

¡DESCANSEN EN PAZ!

Destacar la acción de los civiles que colaboraron con el resto de policías que desde la playa intentando ayudar, y por vergonzosa la acción de otro estudiantes eslovaco que agredió a un periodista por hacer su trabajo.

Their names: Javier LÓPEZ LÓPEZ, Rodrigo MASEDA LOZANO and José Antonio VILLAMOR VÁZQUEZ. Today, all them are known in Spain due to one of that traps that Life set to anyone.

In the morning of past Friday, while duty, they were sent to Orzán Beach because, despite bad weather, a group of students were “refreshing” themselves in the sea. Once there they realised that one of the studens couldn’t get the beach decided risk ther lives to save that person.

At this moment, only Javier body was found. There’s no more info about the others, but all we can imagine how everything ended: They are probably dead drowned or because of low temperatures. And if there’s any posibility to find them alive, I beg God that do anything to show all of us abount his existence.

REST IN PEACE!

¡HAN SIDO, SON Y SERÁN SIEMPRE POLICÍAS!

Homenaje de Fernando Ónega:


FUNCIONARIO Y A MUCHA HONRA


El pasado 18 de diciembre fue publicada una carta de un particular en el diario La Nueva España que explica de manera directa y clara cómo se sienten los funcionarios cuando han de enfrentarse a comentarios del tipo “qué suerte tienes, eres funcionario”. A continuación la reflejo porque creo que es interesante darle publicidad. Saludos.

ENLACE

Soy funcionario y a mucha honra

18 de Diciembre del 2011 - Ángel Rodríguez Arias (Oviedo)

Resulta que en la década prodigiosa del pelotazo, cuando media España se lo llevaba caliente a casa, cuando un encofrador sin estudios se embolsaba tres mil euros, cuando hasta el último vividor montaba una constructora y en connivencia con un par de concejales se forraba sin cuento, cuando un gañán que no sabía levantar tres ladrillos a derechas se paseaba en Audi, los funcionarios aguantaban y penaban. Nadie se acordaba de ellos. Eran los parias, los que hacían números para cuadrar su hipoteca, hacer la compra en el Carrefour y llegar a fin de mes, porque un nutrido grupo de compatriotas se estaba haciendo de oro inflando el globo de la economía hasta llegar a lo que ahora hemos llegado.

Y ahora que el asunto explota y se viene abajo, la culpa del desmadre es de los funcionarios. Los alcaldes, diputados y senadores que gobiernan la cosa pública a cambio de una buena morterada no son responsable de nada y nos apuntan directamente a nosotros: somos demasiados, hay que ultracongelarnos, somos poco productivos. Los responsables bancarios que prestaron dinero a quienes sabían que no podrían devolverlo tampoco se dan por aludidos. Todos los intermediarios inmobiliarios, especuladores, amigos de alcalde y compañeros de partida de casino de diputado provincial no tenían noticia del asunto. Nosotros sí. Como diría José Mota: ¿Ellos? No. ¿Nosotros? Sí. ¿Siendo así que ellos? No. ¿Por tanto, nosotros? Sí.

La culpa, según estos preclaros adalides de la estupidez, es del juez, abogado del Estado, inspector de Hacienda, administrador civil del Estado que, en lugar de dedicarse a la especulación inmobiliaria a toca teja, ha estado cinco o seis años recluido en su habitación, pálido como un vampiro, con menos vida social que una rata de laboratorio y tanto sexo como un chotacabras, para preparar unas oposiciones monstruosas y de resultado siempre incierto, precedidas, como no podía ser de otra forma, de otros cinco arduos años de carrera. Del profesor que ha sorteado destinos en pueblos que no aparecen en el mapa para meter en vereda a benjamines que hacen lo que les sale de los genitales porque sus progenitores han abdicado de sus responsabilidades. Del auxiliar administrativo del Estado natural de Écija y destinado en Barcelona que con un sueldo de 1.000 euros paga un alquiler mensual de 700 y soporta estoicamente que un taxista que gana 3.000 le diga: joder, qué suerte, funcionario.

La culpa es nuestra. A poco que nos descuidemos nosotros los funcionarios seremos el chivo expiatorio de toda una caterva de inútiles, vividores, mangantes, políticos semianalfabetos, altos cargos de nombramiento digital, truhanes, pícaros, periodistas ganapanes y economistas de a verlas venir que sabían perfectamente que el asunto tarde o temprano tenía que petar, pero que aprovecharon a fondo el momento al grito de «Mientras dure la cucaña, ¡viva Franco!, ¡arriba España!». Y que ahora, con esa autoridad que da tener un rostro a prueba de bomba, se pasan al otro lado del río y no sólo tienen recetas para arreglar lo que ellos mismo ayudaron a estropear, sino que, además, han llegado a la conclusión de que los culpables son… tachán… los funcionarios.

Soy funcionario. Y además bastante recalcitrante: tengo varios títulos. Ganados compitiendo en buena lid contra bastantes candidatos. ¿Y saben qué? No me avergüenzo de nada. No debo nada a nadie (sólo a mi familia, maestros y profesores). No tengo que pedir perdón. No me tocó la lotería. No gané el premio gordo en una tómbola. No me expropiaron una finca. No me nombraron alto cargo, director provincial ni vocal asesor por agitar un carné político que nunca he tenido.

Aprobé frente a tribunales formados por ceñudos señores a los que no conocía de nada. En buena lid: sin concejal proclive, pariente político, mano protectora ni favor de amigo. Después de muchas noches de desvelos, angustias y desvaríos y con la sola e inestimable compañía de mis pelotas. Como tantos y tantos compañeros anónimos repartidos por toda España a los que ahora algunos mendaces quieren convertir, por arte de birlibirloque, en culpables de la crisis.

Amigos funcionarios, estamos rodeados de gente muy tonta y muy mal intencionada.

PD. Si alguien, en cualquier contexto, os reprocha –como es frecuente– vuestra condición de funcionario, os propongo el refinado argumento que yo utilizo en estos casos, en memoria del gran Fernando Fernán-Gómez: Váyase usted a la mierda, hombre, a la puta mierda.


LA NÁUSEA ELECTORAL


Para bien o para mal vivimos los tiempos que nos tocan. En estos tiempos actuales tenemos la suerte o la desgracia, depende a quién preguntemos, de poder utilizar las comunicaciones globales, véase medios de comunicación e Internet y dentro de ésta las Redes sociales, para informar y/o desinformar.

Hace muy poco que dispongo de cuenta en Twitter y en este escaso periodo de tiempo hemos podido apreciar la enorme utilidad de este medio para poner en conocimiento de todas las personas interesadas en lo que escribo aquellas ideas, pensamientos, críticas, puntualizaciones, aclaraciones o simplemente informaciones que queremos transmitir. Twitter nos permite llegar a mucha gente de manera muy fácil y es un complemento ideal para bloguistas como nosotros.

Gracias a esta red social y a los retuits que sus usuarios hacen pude encontrar la cuenta del periodista Diego Mazón e inmediatamente me suscribí a la misma para seguirle. Este señor es un periodista del diario La Razón especializado en temas de Defensa y, como podrán apreciar en el texto que a continuación reflejo de su blog, dice verdades como puños.

Sin más copio y pego el último texto de su blog:

“Pasado el luto, que no el recuerdo, por el sargento primero Moya, muerto en combate en Afganistán (no asesinado, señor Rubalcaba, que la dialéctica en estos casos importa), recupero aquello que dejé en mi última entrada de este blog: la náusea, el asco electoral.

Parece que en campaña electoral todo vale. No sólo el prometer el oro y el moro, es el decir y hacer lo que sea, más allá de la mínima ética con tal de arañar un voto. En los días pasados hemos tenido ejemplos dramáticos en manos de dos personas: una, la ministra de Defensa; otra, el que fuera ministro interino de la cosa durante la maternidad de la primera y actual candidato del PSOE. Éste dejó caer durante el debate (por llamarlo de algún modo) que sería recomendable un «replanteamiento» de las Fuerzas Armadas. No especificó qué significa un «replanteamiento», pero es de suponer que eso se puede traducir por «recorte», cosa que, por cierto, no estaba en el programa electoral pero que de cara al votante de izquierdas vende bastante bien. Si sigue el modelo alemán, supone la reducción de personal y la reorganización de las estructuras. El problema es que no somos Alemania ni nuestras Fuerzas Armadas tienen su tamaño. El brindis al sol de Rubalcaba fue retuiteado, que en la red social de moda es como aplaudir con las orejas, por la ministra de Defensa (o por su equipo, me da igual) desde su perfil de candidata, que no de ministra porque no lo tiene y porque eso de comunicar como tal no lo ha llevado nunca muy bien.

Pues eso, que retuiteó la apuesta de Rubalcaba y al día siguiente insistió y encima sacó pecho por haber recortado el gasto en Defensa un 16 por ciento durante su mandato que, recuerdo, aún sigue vigente. Hago este matiz porque quizá ella y su equipo se han olvidado, pero sigue siendo la ministra de Defensa y como tal, pese a que ahora esté en modo candidata por Barcelona, debe mantener cierta compostura, algo que ese perfil de Twitter, el de la candidata-ministra de Defensa, no mantuvo en ningún momento los días 6 y 7 de noviembre. Ese perfil, que gestiona su equipo del PSC supongo, ni se inmutó por la muerte en combate del sargento primero Joaquín Moya en Afganistán y siguió mandando sus mensajes electorales como si nada hubiera pasado. Ninguno firmado por ella misma, vaya eso por delante, pero sí desde su perfil. Quizá hubiera sido un gesto que el equipo de la candidata por Barcelona-ministra de Defensa hubiera parado su despliegue tuitero mientras la titular del perfil hiperactivo volaba a Afganistán y volvía de allí con el cuerpo del último guerrero caído. Quizá hubiera sigo un gesto que la candidata por Barcelona-ministra de Defensa hubiera tenido un recuerdo emocionado desde su perfil de Twitter para el que era su subordinado. Quizá hubiera sido un detalle que el perfil de la candidata por Barcelona-ministra de Defensa hubiera guardado el luto oficial.

Quizá, pero supongo que yo sé poco de política, que no sé diferenciar a la candidata de la ministra. Pues no, no sé diferenciar ni quiero. Porque por encima de todo, y hasta el último día, ella es la ministra de Defensa, la que tiene como subordinados a aquellos que siguen en Afganistán, Líbano, en aguas del Índico, muy lejos de sus familias y de la tranquilidad mientras ella y su equipo se mantienen inalterables en campaña electoral. A ellos se debe hasta día que cambie el Gobierno, a ellos debe dedicar todos y cada uno de sus esfuerzos hasta entonces. Lo demás es indigno de quien tiene bajo su mando a hombres y mujeres dispuestos a entregar su vida por España y por una orden suya. Me pueden llamar «fascista» o miembro de la «caverna», me da exactamente igual. La náusea electoral no me deja escucharles.”


ELECCIONES AL CONSEJO DE LA POLICÍA.


Hoy es 14 de junio de 2011, lo que quiere decir que ayer fue día de elecciones. En efecto, se celebraron las elecciones al Consejo de la Policía o lo que es lo mismo, se escogieron a los representantes de los policías por escalas para formar parte del órgano de interlocución con el Ministerio de Interior.

Aún no conozco los resultados, no sé si están expuestos en alguna web, aunque me imagino el resultado. Y lo que me imagino no es que haya obtenido más votos un sindicato sobre otro o sobre alguna coalición de conveniencia, sino que algunos estarán contentos por conseguir una silla y otros se darán con un canto en los dientes por no perderla después de muchos años. Lejos de representar a cerca de 70.000 policías para la mejora de sus condiciones laborales, la impresión que se tiene al menos por los policías de a pie, es que NO SIRVEN PARA NADA, salvo para protagonizar dialécticas guerras intersindicales que sólo sirven para gastar papel a lo tonto y para llenar los buzones de correo virtuales. ¿De verdad piensan que echando mierda, vulgarmente dicho, sobre los otros van a conseguir algo positivo para los compañeros? ¿Dónde está el beneficio en enfrentarse en lugar de hacer piña y mantener un pulso con el Ministro?

Hablando con compañeros, muchos me han dicho que han votado en blanco lo cual es resultado y a la vez prueba de lo que digo: el descontento general es palpable y a pesar de haber comprado los sindicatos el voto con regalos (sí, muy triste), me da a mí que los resultados no han sido plenamente satisfactorios para ninguna organización.

A efectos prácticos el que la composición del Consejo sea más de un color que de otro, no va a tener resultados palpables en la prestación del servicio de un zetero de Arganzuela o de un policía de la UDYCO de Palma, por ejemplo.

Sin embargo, hay que reconocer que los sindicatos sirven para aclarar muchas dudas a los policías sobre la normativa aplicable al trabajo y también sirven para poner a disposición de los mismos servicios de abogados que por otro lado les saldrían caros a los bolsillos de los funcionarios.

De vez en cuando, se ven publicadas noticias en distintos medios de comunicación relativas a deficiencias en la prestación de los servicios o a las instalaciones policiales, por ejemplo. Esta es la arma que tienen los sindicatos para presionar a la Administración, ésta y la manifestación pública, pues los policías carecen de derecho a la huelga y por tanto de otros medios de presión y más si tenemos en cuenta de que, al final, se hará lo que diga el Gobierno.


El uso de las pelotas como medios antidisturbios


En primer lugar, antes de entrar a analizar cómo, cuando y porqué se utilizan estos medios, es necesario apuntar con qué armas se pueden disparar las pelotas que no son otras que las escopetas policiales con el adaptador en el cañón o por los actuales lanzadores de 40 mm.

Hasta el momento se han venido utilizando las escopetas. Pero desde hace unos años se están introduciendo nuevos productos en el mercado (los lanzadares 40 mm) que mejoran los puntos débiles de los que se venían utilizando hasta ahora.

¿Cuándo se hace uso de las escopetas?

Como claros ejemplos tenemos los disturbios vividos en Barcelona durante las celebraciones de Liga, Copa del Rey y Copa de Europa del 2006 y 2008; la celebración del mundial 2010; el macrobotellón, etc…

Durante estos actos, se degeneró en la rotura colectiva de mobiliario urbano, quema de contenedores, agresiones generalizadas, saqueo de comercios, ataques a los servicios sanitarios de incendios y de seguridad… antes de la intervención policial. Este contexto de desordenes públicos que no fue puntual en el tiempo sinó que se alargó y agravó durante el paso de la noche, provoca la paulatina intervención de las fuerzas del orden que en un ejercicio de profesionalidad comienzan con la aplicación de movimientos tácticos y en el uso progresivo de medios para dar tiempo a que las personas que no tienen nada que ver marchen del lugar:

-El uso de la megafonía durante 1 hora avisando que abandonen el lugar las personas dado que habrá una intervención policial.

-El uso de prioritarios.

-El movimiento táctico de vehículos.

-El despliegue táctico y a pie de agentes antidisturbios.

-El avance táctico de los agentes.

-El uso de las escopetas policiales con detonaciones sin carga (sin pelotas de goma).

-Finalmente el uso de escopetas policiales y medios no letales (las pelotas).

Todos estos movimientos tácticos pueden prolongarse durante 1 hora en el tiempo desde que se empieza a avisar por megafonía hasta que se interviene con pelotas con el objetivo de que aquellas personas que no tienen nada que ver con los disturbios marchen del lugar, como hemos dicho. De esta forma se busca minimizar el riesgo de daños colaterales producidos por la intervención policial y por los disturbios.

Lógicamente el uso de pelotas puede provocar lesiones, al igual que el uso de la defensa las provoca en una situación de menor entidad, o al igual que el uso de la fuerza por parte del agente en una detención con resistencia activa. Pero está clarísimo que el uso de la fuerza en los casos de disturbios ha estado totalmente justificada.

¿Cómo se utiliza?

Tal y como se describe en las instrucciones al respecto, a una distancia mínima de 50 mts y con un tiro indirecto al suelo para que pierda fuerza e impacte en las extremidades inferiores de la persona. El hecho de que haya supuestos impactos de pelotas en ojos, se puede justificar por el rebote de las pelotas, que una vez han impactado en el objetivo no pierden toda su fuerza y pueden llegar a cambiar su trayectoria.

¿Por qué se utiliza?

Como hemos indicado antes, ante un escenario de disturbios graves con el lanzamiento de objetos contundentes como: semáforos, botellas de cristal, tapas de alcantarilla, tuercas metálicas e incluso cócteles molotov, el uso de la escopeta sirve para mantener una distancia entre la multitud de normalmente miles de personas, y la fuerza policial actuante durante la intervención policial de dispersión. Como mínimo 50 metros que es a lo que se disparan las pelotas, de esta forma los objetos lanzados no impactan contra la fuerza policial porque no llegan y se evita entrar en el cuerpo a cuerpo.

El pensar que se puede dispersar a miles de personas con 200 agentes sin el uso de pelotas es caer en un error o estar dispuesto a asumir un elevadísimo número de heridos por parte de la policía y los alborotadores. Dado que el no disponer de esa distancia supone tener que entrar en el cuerpo a cuerpo para dispersar a la multitud haciendo uso de la defensa en clara inferioridad numérica.

Es cierto que pocos paises usan las pelotas como medio de dispersión, pero también es cierto que usan otros medios en el uso progresivo de la fuerza como: los esprays lacrimógenos, los cañones de agua, etc. o están dispuestos a asumir críticas mediáticas por no ser capaces de resolver los disturbios en el menor tiempo posible.

Pero haremos un repaso por algunos paises europeos:

-Francia: hace uso de lanzadores de 40 mm con pelotas deformables para evitar los rebotes y también hace uso de gases lacrimógenos.

- Italia: No hace uso de pelotas pero si de gases. Resultado numerosos enfrentamientos cuerpo a cuerpo entre la policía y los alborotadores con el resultado de heridos graves y muertos entre los policías (disturbios en el futbol con el lanzamiento de bombas caseras contra la policía).

El hecho que una masa de personas agresivas rodeen a un policía provoca situaciones como la de la foto superior: agresiones indiscriminadas y que el policía saque su arma de fuego.

O provoca situaciones de superioridad de los manifestantes sobre la policía adoptando sus tàcticas y sus medios de protección:

- Grecia: no hace uso de pelotas pero si de gases. Resultado: numerosos enfrentamientos cuerpo a cuerpo con policías heridos por cocteles molotov. Los manifestantes se protegen con máscaras antigas y gafas. El uso de los gases sólo mantiene una distancia de seguridad reducida.

Podríamos seguir repasando paises en los que tampoco se utilizan las pelotas, pero que las dotaciones antidisturbios son tremendamente superiores en número a las españolas (en el caso de Alemania o Inglaterra) y… que el contexto social es muy diferente al español (no tienen las mismas problemáticas que en nuestro pais).

O aquellos paises europeos donde se utilizan medios más “contundentes” en la dispersión de personas, como los cañones de agua alemanes:

El no uso de elementos que mantengan la distancia de seguridad y a la vez ayuden a dispersar supone un grave riesgo para la integridad física de los policías y para el rápido restablecimiento del orden público.

¿Qué medios se deberían utilizar?

Creemos que la prohibición de las pelotas porque haya unas pocas personas que supuestamente han sido lesionadas como resultado de una intervención con las unidades de orden público es un grave error. ¿Y si utilizamos los gases y causan una parada cardiorespiratoria a un asmático… también los prohibiríamos?. ¿Y si por el golpeo con la defensa a una persona se le fractura un hueso…también prohibiríamos las defensas?

Recordamos que el uso de la escopeta viene precedido por unos disturbios graves y siempre se realiza un empleo progresivo y proporcional de los medios previamente, por lo tanto… ¿no sería más lógico realizar acciones encaminadas a acabar con los disturbios y no con las pelotas?

Sí que es conveniente introducir los nuevos métodos que nos ofrece el mercado, como es el caso de los lanzadores de 40 mm. que pueden disparar munición no letal como pelotas, gas,… con algunas mejoras sobre la escopeta policial. Los lanzadores ofrecen una mayor precisión en el disparo y el proyectil se deforma al impactar, evitando los rebotes involuntarios. De esta forma se reducen las posibilidades de impactar en un ojo de forma involuntaria a mínimos y minimizamos los riesgos, pero aún así se debe ser capaz de asumir los que se puedan producir.

Está claro que no se puede acabar con unos disturbios graves de forma rápida, sin que hayan heridos, sin que la prensa critique la actuación policial y sin el uso de medios. Por lo tanto se tiene que llegar a un equilibrio en cuanto a aquello que queremos evitar y aquello que debemos asumir.

Hemos de replantear el uso de medios pero no tenemos que suprimirlos. El no uso de técnicas que sean capaces de mantener la distancia entre la policía y la turba violenta provocará situaciones de riesgo graves y alargará en el tiempo la situación de desordenes.

Como ejemplo comparativo podríamos citar el tiempo reducido que se empleó para acabar con los disturbios de la Champions League en Barcelona mediante el uso de pelotas, y el tiempo que se empleó (todo un día) para acabar con los disturbios de la huelga del 29-s donde no se dispararon a penas pelotas.

En cuanto al uso de sprays lacrimógenos, es un elemento complementario pero no sustitutivo a las pelotas ya que la distancia de seguridad que logra un gas es mínima.

Para finalizar aquí tenéis un vídeo sobre el nuevo lanzador que han recibido los Mossos d’ Esquadra:

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