LA NÁUSEA ELECTORAL


Para bien o para mal vivimos los tiempos que nos tocan. En estos tiempos actuales tenemos la suerte o la desgracia, depende a quién preguntemos, de poder utilizar las comunicaciones globales, véase medios de comunicación e Internet y dentro de ésta las Redes sociales, para informar y/o desinformar.

Hace muy poco que dispongo de cuenta en Twitter y en este escaso periodo de tiempo hemos podido apreciar la enorme utilidad de este medio para poner en conocimiento de todas las personas interesadas en lo que escribo aquellas ideas, pensamientos, críticas, puntualizaciones, aclaraciones o simplemente informaciones que queremos transmitir. Twitter nos permite llegar a mucha gente de manera muy fácil y es un complemento ideal para bloguistas como nosotros.

Gracias a esta red social y a los retuits que sus usuarios hacen pude encontrar la cuenta del periodista Diego Mazón e inmediatamente me suscribí a la misma para seguirle. Este señor es un periodista del diario La Razón especializado en temas de Defensa y, como podrán apreciar en el texto que a continuación reflejo de su blog, dice verdades como puños.

Sin más copio y pego el último texto de su blog:

“Pasado el luto, que no el recuerdo, por el sargento primero Moya, muerto en combate en Afganistán (no asesinado, señor Rubalcaba, que la dialéctica en estos casos importa), recupero aquello que dejé en mi última entrada de este blog: la náusea, el asco electoral.

Parece que en campaña electoral todo vale. No sólo el prometer el oro y el moro, es el decir y hacer lo que sea, más allá de la mínima ética con tal de arañar un voto. En los días pasados hemos tenido ejemplos dramáticos en manos de dos personas: una, la ministra de Defensa; otra, el que fuera ministro interino de la cosa durante la maternidad de la primera y actual candidato del PSOE. Éste dejó caer durante el debate (por llamarlo de algún modo) que sería recomendable un «replanteamiento» de las Fuerzas Armadas. No especificó qué significa un «replanteamiento», pero es de suponer que eso se puede traducir por «recorte», cosa que, por cierto, no estaba en el programa electoral pero que de cara al votante de izquierdas vende bastante bien. Si sigue el modelo alemán, supone la reducción de personal y la reorganización de las estructuras. El problema es que no somos Alemania ni nuestras Fuerzas Armadas tienen su tamaño. El brindis al sol de Rubalcaba fue retuiteado, que en la red social de moda es como aplaudir con las orejas, por la ministra de Defensa (o por su equipo, me da igual) desde su perfil de candidata, que no de ministra porque no lo tiene y porque eso de comunicar como tal no lo ha llevado nunca muy bien.

Pues eso, que retuiteó la apuesta de Rubalcaba y al día siguiente insistió y encima sacó pecho por haber recortado el gasto en Defensa un 16 por ciento durante su mandato que, recuerdo, aún sigue vigente. Hago este matiz porque quizá ella y su equipo se han olvidado, pero sigue siendo la ministra de Defensa y como tal, pese a que ahora esté en modo candidata por Barcelona, debe mantener cierta compostura, algo que ese perfil de Twitter, el de la candidata-ministra de Defensa, no mantuvo en ningún momento los días 6 y 7 de noviembre. Ese perfil, que gestiona su equipo del PSC supongo, ni se inmutó por la muerte en combate del sargento primero Joaquín Moya en Afganistán y siguió mandando sus mensajes electorales como si nada hubiera pasado. Ninguno firmado por ella misma, vaya eso por delante, pero sí desde su perfil. Quizá hubiera sido un gesto que el equipo de la candidata por Barcelona-ministra de Defensa hubiera parado su despliegue tuitero mientras la titular del perfil hiperactivo volaba a Afganistán y volvía de allí con el cuerpo del último guerrero caído. Quizá hubiera sigo un gesto que la candidata por Barcelona-ministra de Defensa hubiera tenido un recuerdo emocionado desde su perfil de Twitter para el que era su subordinado. Quizá hubiera sido un detalle que el perfil de la candidata por Barcelona-ministra de Defensa hubiera guardado el luto oficial.

Quizá, pero supongo que yo sé poco de política, que no sé diferenciar a la candidata de la ministra. Pues no, no sé diferenciar ni quiero. Porque por encima de todo, y hasta el último día, ella es la ministra de Defensa, la que tiene como subordinados a aquellos que siguen en Afganistán, Líbano, en aguas del Índico, muy lejos de sus familias y de la tranquilidad mientras ella y su equipo se mantienen inalterables en campaña electoral. A ellos se debe hasta día que cambie el Gobierno, a ellos debe dedicar todos y cada uno de sus esfuerzos hasta entonces. Lo demás es indigno de quien tiene bajo su mando a hombres y mujeres dispuestos a entregar su vida por España y por una orden suya. Me pueden llamar «fascista» o miembro de la «caverna», me da exactamente igual. La náusea electoral no me deja escucharles.”


Los antidisturbios hartos.


A continuación reproduzco una noticia publicada en el diario ABC el pasado 29 de octubre.

Enlace a Noticia

Los «antidisturbios», hartos

Los agentes de las UIP exponen en una tensa y larga asamblea las vejaciones del 15-M

Día 29/10/2011

El complejo policial de Moratalaz fue escenario el jueves de una larga y tensa asamblea de agentes «antidisturbios». Trescientos integrantes de las Unidades de Intervención Policial (UIP) expusieron su hartazgo de las vejaciones a las que son sometidos por los «indignados» y las directrices políticas que reciben desde la Delegación del Gobierno.

Convocados por los sindicatos UFP, CEP y SPP, los policías fueron explicando las situaciones que deben afrontar en el día a día. «Estamos cansados de que se vulnere nuestro trabajo. No nos dejan identificar ni proponer para sanciones a esta gente; desde el Gobierno nos dicen que no podemos tocarles. Nos utilizan como muñecos políticamente. Si nos están convocando a las concentraciones para no hacer nada, mejor que no nos lleven», se quejan desde la CEP. La UFP incide en que «en estos cinco meses, los “antidisturbios” están sufriendo jornadas maratonianas de hasta 20 horas diarias, ponen dinero de su bolsillo para comer y se lo abonan cuatro meses más tarde». Y lo peor es que no paran de recibir insultos, agresiones físicas y todo tipo de menosprecios.

En el foro policial del jueves, que duró tres horas y media, salieron a la luz testimonios de agentes que han tenido que soportar cómo ultras fumaban droga en sus propias narices, sin poder siquiera multarlos o identificarlos, como ocurriría con cualquier otro ciudadano. «Pinchan las ruedas de los vehículos policiales, hacen pintadas en los furgones, se mean junto a nosotros, cuelgan fotos de policías en las redes sociales. La Policía sí que está indignada», se quejan estos sindicatos. «En cambio, si hay una concentración ante la Embajada de Libia, tenemos que identificar a quienes se exalten, pero, ante los indignados, la consigna política es permisividad y permisividad». Los mandos policiales, aseguran, también echan humo.