ELECCIONES AL CONSEJO DE LA POLICÍA.


Hoy es 14 de junio de 2011, lo que quiere decir que ayer fue día de elecciones. En efecto, se celebraron las elecciones al Consejo de la Policía o lo que es lo mismo, se escogieron a los representantes de los policías por escalas para formar parte del órgano de interlocución con el Ministerio de Interior.

Aún no conozco los resultados, no sé si están expuestos en alguna web, aunque me imagino el resultado. Y lo que me imagino no es que haya obtenido más votos un sindicato sobre otro o sobre alguna coalición de conveniencia, sino que algunos estarán contentos por conseguir una silla y otros se darán con un canto en los dientes por no perderla después de muchos años. Lejos de representar a cerca de 70.000 policías para la mejora de sus condiciones laborales, la impresión que se tiene al menos por los policías de a pie, es que NO SIRVEN PARA NADA, salvo para protagonizar dialécticas guerras intersindicales que sólo sirven para gastar papel a lo tonto y para llenar los buzones de correo virtuales. ¿De verdad piensan que echando mierda, vulgarmente dicho, sobre los otros van a conseguir algo positivo para los compañeros? ¿Dónde está el beneficio en enfrentarse en lugar de hacer piña y mantener un pulso con el Ministro?

Hablando con compañeros, muchos me han dicho que han votado en blanco lo cual es resultado y a la vez prueba de lo que digo: el descontento general es palpable y a pesar de haber comprado los sindicatos el voto con regalos (sí, muy triste), me da a mí que los resultados no han sido plenamente satisfactorios para ninguna organización.

A efectos prácticos el que la composición del Consejo sea más de un color que de otro, no va a tener resultados palpables en la prestación del servicio de un zetero de Arganzuela o de un policía de la UDYCO de Palma, por ejemplo.

Sin embargo, hay que reconocer que los sindicatos sirven para aclarar muchas dudas a los policías sobre la normativa aplicable al trabajo y también sirven para poner a disposición de los mismos servicios de abogados que por otro lado les saldrían caros a los bolsillos de los funcionarios.

De vez en cuando, se ven publicadas noticias en distintos medios de comunicación relativas a deficiencias en la prestación de los servicios o a las instalaciones policiales, por ejemplo. Esta es la arma que tienen los sindicatos para presionar a la Administración, ésta y la manifestación pública, pues los policías carecen de derecho a la huelga y por tanto de otros medios de presión y más si tenemos en cuenta de que, al final, se hará lo que diga el Gobierno.