UIP, ¡qué miedo!


El pasado 03 de diciembre de 2009 fue publicado en el “Diario de Avisos” un artículo donde se cubría la huelga de personal de la compañía TITSA (Transportes Insulares de Tenerife, S.A.). Anexo a dicho artículo y escrito por la misma persona venía, de nombre Esaú Hernández, venía otro titulado ¡UIP, qué miedo! (si ya sé que el título de esta entrada y el título de artículo que acabo de nombrar no son iguales pero me gusta más a mi manera). En dicho artículo el autor relataba su experiencia con unos policías de la X U.I.P. de Santa Cruz de Tenerife, además de ofrecer gratuitamente su opinión al respecto. Como es habitual procederé a repetir el texto dando la mía a continuación:

Se denuncian demasiados casos de abuso policial pero un periodista  se ve obligado a mantener la presunción de inocencia (y es que lo de Diego algo nos debe haber enseñado).

En primer lugar Sr. Hernández, el Cuerpo Nacional de Policía esta conformado por unos 60.000 agentes, la Guardia Civil por otros 60 o 70.000 y las policías Locales por otros 120.000 más, eso sin contar las policías autonómicas. Es decir, que estamos hablando de unos 240.000 o 250.000 policías. Es lógico pensar que en un colectivo tan grande haya manzanas podridas, pero no más necesariamente que en el colectivo de sanitarios por cuya negligencia pueda fallecer alguien, o que en el grupo de los informadores -periodistas y reporteros- que por tener la primicia de una noticia no contrasten fehacientemente la información que publiquen. Ya, ya sé que no es lo mismo detener ilegalmente a una persona que engañar a cientos de miles o millones de personas, pero párese a pensarlo.

Con respecto a si las denuncias por abuso policial son demasiadas, creo que su opinión es muy subjetiva, porque si bien, desde un punto de vista utópico o ideal una sola denuncia en ese sentido sería ya por si misma DEMASIADO, la vida no es ideal sino real y existen las injusticias, lo que no lo justifica pero existen. Y teniendo en cuenta las frías cifras, como les gusta decir a los políticos cuando venden sus éxitos, en un colectivo de 250.000 personas no creo que se den en toda España un 1% de esa cantidad en denuncias, es  decir 2.500, que acaben en sentencia firme contra los policías.

Y al igual que usted debe mantener la presunción de inocencia el policía debe mantener la compostura cuando un malcriado y deslenguado le increpa por el simple hecho de vestir un uniforme. Yo pienso más bien que usted excusa con “presunción de inocencia” la falta de pruebas o de verdad para denunciar un hecho delictivo, que tendría muy fácil hacer haciéndose eco simplemente a través del periódico para el que trabaja.

Encima, aparecen contradenuncias de los supuestos maltratadores a los supuestos maltratados. Los casos contra los agentes se archivan mientras los ciudadanos esperan años que se les juzgue por un delito que dicen no haber cometido. El miedo a que la causa resucite impide que ponga algún grave ejemplo porque la  fe en la Justicia les abandonó. Y es que en  un problema con la autoridad, sea o no en democracia, uno tiene las de perder.

Los policías, al igual que los ciudadanos tienen el mismo derecho a Denunciar, porque los policías, no sé olvide, son también ciudadanos, aparte de tener otras obligaciones.

Los casos contra los agentes se archivan cuando el Juez de turno lo decide así. Se puede entender de sus palabras que está acusando a los Jueces de cometer prevaricación, lo cual yo no me atrevería ni a insinuar más cuando mis palabras van a ser leídas por miles de personas por ser reflejadas en un diario decente.

Lo que no entiendo es lo que quiere decir con lo de “el miedo a que la causa resucite impide que ponga algún grave ejemplo…”. Me parece a mí que no tiene ejemplos porque no se ha puesto a investigar, es decir que lo único que tiene aparte de ni idea es facilidad de palabra, además de la suerte de que le publiquen sus textos.

Estoy de acuerdo que tener un problema con la autoridad puede ser complicado, pero no necesariamente, porque en nuestro ordenamiento jurídico e instituciones existen mecanismos suficientes como para castigar al autor de cualquier delito sea quien sea. Por cierto le informo que los policías NO son autoridad, sino agentes de la misma. La autoridad puede ser la administrativa (Gobierno) o la judicial (cualquier juez).

Todavía no sé si he sido  denunciado, lo que sí he sido es vejado por agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional. Hacía mi trabajo cuando me pidieron que me identificase; lo hice como redactor de este diario;  lo justo, después de  dejarme la cartera  en casa. El oficial jefe, lejos de verificar mi identidad, me ordenó que fuera al estrecho hueco entre sus dos furgones. Él, y otros 5 agentes que,  por orden suya, no se identificaron, me rodearon.  Mandó a cachearme y a registrar mi mochila. Otro me ordenó borrar un video que grababa en la huelga de Titsa. Me negué. No dudó en hacerlo por mi y un tercero me empujó porque no fue capaz de entender el permiso que dio su jefe para salvarme. Y es que, a los vigías de nuestra seguridad, sólo se les exige buen físico y el graduado escolar; a cambio: armas e impunidad.

En primer lugar, Sr. Hernández, la Policía Nacional no existe desde 1986. La UIP es una unidad especializada del CUERPO NACIONAL DE POLICÍA. Aunque no dudo que lo sepa y el error es menor pues todo el mundo sabe de quién habla, creo que un periodista debe ser un poco más profesional y pulir esos pequeños errores.

Leyendo sus palabras me atrevería a imaginar lo que ocurrió: usted se encontraba cubriendo la huelga con su cámara (¿de video?) y se puso a grabar primeros planos de los policías, como habitualmente hacen muchos periodistas porque parece que la noticia sin policía o sin sangre no vende. Los funcionarios molestos por su actitud le piden que se identifique basándose en la Ley Orgánica 1/92 de 21 de febrero y concretamente en lo tipificado en el artículo 20.1 proceden a su identificación, y ¡sorpresa!, usted se olvidó la cartera en casa por lo que le da los datos de palabra. El jefe de equipo decide entonces, basándose en que está interviniendo con una persona no identificada y que les está grabando, que se proceda a su cacheo para ver si usted porta algo ilegal o se puede encontrar alguna identificación que usted intenta ocultar por cualquier motivo. Se le requiere para borrar el video NO PORQUE GRABASE EL VIDEO DE LA HUELGA SINO PORQUE GRABÓ LAS CARAS DE LOS POLICÍAS, y usted se negó. Al hacerlo el policía usted se revolvió y otro agente le dio un empujón para que se estuviese quietecito y se dejase de tonterías. Repito que es una suposición de lo que ocurrió basándome en sus palabras, pues carezco de información privilegiada.

Si supiese algo más de legislación sabría que en el artículo basándose en el artículo 20.2 de la misma ley que referencié anteriormente, el jefe de equipo podría haberle llevado a la fuerza si procede a la Comisaría para proceder a su identificación plena, pero supongo que no lo hizo por encontrarse en un servicio prioritario como era la protección del derecho a la huelga de los trabajadores de TITSA. Y además me atrevo a decir que gracias a esa democracia que usted criticó anteriormente, pudo finalizar su trabajo y publicarlo sin más molestias, así que haga el favor de no vulgarizar ni banalizar a nuestra forma de gobierno.

Para finalizar no voy a irme sin comentar su última oración. Quiero que sepa usted que para ser policía en primer lugar hay que superar una oposición que se ha de preparar durante un año, superar el curso lectivo correspondiente de nueve meses y superar el año de prácticas (hablando del Cuerpo Nacional de Policía). Además para ser policía en una UIP hay que superar las pruebas de acceso y un curso de especialización de un mes donde se aprende la disciplina, forma de trabajo y mentalización que se exije para dichas unidades. Quizás de ahí vengan lo del “buen físico”.

Lo de Graduado Escolar ya se queda corto señor. Actualmente se está exigiendo Graduado en Educación Secundaria. Y con respecto a lo de armas e impunidad ¡qué decir!: A PALABRAS NECIAS OÍDOS SORDOS.

Por cierto, es usted licenciado en periodismo o le dieron el carné tras cinco años de colaboración con el periódico.