Al público en general…


He obtenido este texto de un foro americano de policías. Creo os gustará:

“Al público general:

Os debo una disculpa. No soy perfecto. Todos los humanos cometemos errores, y yo he pagado por cada uno de ellos. En treinta años en la Policía, también he visto más de los que tú nunca verás.

He intervenido cuchillos, porras, armas, drogas y sacado a gente violenta de coches. Los adolescentes y no tanto. He visto borrachos, drogatas y conductores distraídos de todas las edades que han sido peligrosos para cualquiera en la carretera. He estado en más peleas de las que puedo contar con esos conductores y pasajeros. Todo mientras arrigesgo mi vida con el tráfico rodado que casi nunca reduce la velocidad… y mucho menos se para a ofrecerte ayuda.

He recogido cuerpos de las carreteras. Conductores, pasajeros, peatones y otros. He visto casi cada tipo de muerte de las que podáis imaginar. Debido a mis servicios, casi he muerto y he perdido amigos y colegas.

He caminado ese largo paseo hasta la puerta para decirle a un padre, esposa, hijo o familiar que sus amado nunca volverá a casa. He aguantado la agonía verbal e incluso amenazas porque esa pobre gente no puede aguantar su dolor.


He visto a maridos pegar a sus esposas y viceversa. Padres golpeando a niños y viceversa naturalmente. He visto los resultados cuando la gente mata a otra. También he visto a las víctimas saltando sobre mi espalda cuando intento llevar al culpable o al maltratador al calabozo.

He visto y oído a gente despreciarme y reirse cuando le piso en el autopista. Normalmente llaman a mi jefe para quejarse o decir algo que ellos piensan que es gracioso como “café y donuts”. Incluso esa gente misma se me encara, me recuerda que pagan mi salario y me gritan cuando no estoy en su casa treinta segundos después de su llamada.

He visto la enfermedad. A esos que son físicamente enfermos al igual que mentalmente. He escuchado a comerciantes que con derecho se quejan sobre que los vagabundos matan sus negocios. Y oído al transeúnte que no tiene opciones. He visto aquellos cuya adicción a las drogas, alcohol o a un estilo de vida sin hogar no les permite una solución rápida o fácil.

He oído los problemas familiars y del vecindario sufridos durante años. Ahora se espera que lo soluciones en minutos. Y si fallo, puedo ser demandado a cuenta de mi casa, coche, cuenta bancaria y perder mi carrera. Puedo incluso perder mi libertad, por una mala situación que puede requerir una decisión en pocos segundos.


He respondido las llamadas de “disparos, robos, violaciones, homicidios recién cometidos” y cualquier possible crimen o inhumanidad que puedas nombrar. He visto los ojos de un niño cuando las metanfetaminas se llevó a su papa y mama. He visto los ojos poseídos de un padre que de repente se da cuenta que hace mucho que no es dueño de su vida… sino que pertenece a su droga. He visto crímenes con los que nunca soñarías y nunca verás en “Cops”.

Como un compañero una vez me dijo: “Los policies viven los peores veinte minutes de las vidas de otros”.

Sí. Puede que haya hablado con brusquedad a su querido hijo. O haberle sacado de su coche. Haberle pedido que saque sus manos de los bolsillos o algo similar. Pero usted puede considerar que unos de esos “chicos” con los que trato en su amado vecindario estuvo a punto de matarme con todos los años que llevo trabajando. Llevaba encima un mágnum 357 oculto bajo la camisa que me pidió ponerse.

Gracias Dios. Lo siento pero recordando esto … supongo que he sido rudo.

He visto a los enviados de mi empleador, encargados de las negociaciones de los sueldos y literalmente dijeron “Sí, tenemos el dinero para aumentaros el sueldo… y no lo podéis tener”.

He visto a mi esposa escatimar y arañar intentando sacar adelante a cuatro niños con el sueldo de un policía. He visto a mis chicos aguantarse cuando se dieron cuenta de que no podia ir a sus actos especiales porque “Papá no tiene un horario normal”. He visto también a mis chicos llevar una carga que no deberían haber llevado, cuando uno de sus pequeños queridos llamó a mi niño “cerdo”. O aún peor, maldijo o golpeó a mi niño porque envié a un miembro de su familia al calabozo.

He visto a mi familia completa esperar por mí. Cuando trabajaba noches, fines de semana y vacaciones mientras usted estaba cómodo en su casa… y mi familia completa caminó sin mí demasiado tiempo.

También he viso las caras de niños que estaban perdidos y que mis colegas y yo tuvimos el privilegio de devolverles a los brazos de su desesperada madre. He visto hemorragias que he sido capaz de parar, el corazón que he sido capaz de darle una oportunidad para volver a empezar y las víctimas del crimen que mis camaradas y yo hemos sido capaz de proteger.

Tengo las caras en mi mente de personas cuyas vidas mis socios y yo salvamos. Sí, tengo historias de éxito… y de fallos. Y he tenido noches de no poder ir a dormer o de las que no puedo volver atrás por las caras, caras y el factor “y sí…”, en cada caso.

Y si usted nunca ve una milésima parte de esto, es que la Policía ha hecho su trabajo… después de todo, si los policías tuviésemos una rabiosa necesidad de ser como alguien, hubiésemos sido bomberos.

Créame. Si he sido rudo o insensible a sus niños o a alguien más, lo pagaré. Y aún así me pondré mi uniforme, chaleco antibalas, cinturón y placa y saldré de nuevo.

Porque es lo que los profesionales hacen.

Cualquier policía experimentado del país podría haber escrito esto.

Cualquier policía, cualquier ciudad, EE.UU.”



Derecho de Reunión


Cuando hablamos de Derecho de Reunión nos referimos a áquel que garantiza a los ciudadanos la posibilidad de reunirse en un espacio público para poder expresar colectiva y abiertamente una opinión, reivindicación, pensamiento… es decir hacer uso a su vez del Derecho de Expresión de manera pública.

El Derecho de Reunión está recogido en el artículo 21 de nuestra Constitución (se trata de un Derecho Fundamental) el cual reza así:

“Artículo 21 CE:

1. Se reconoce el Derecho de Reunión pacífica y sin armas. El ejercicio de este derecho no necesitará autorización previa.

2. En los casos de reuniones en lugares de tránsito público y manifestaciones se dará comunicación previa a la autoridad, que solo podrá prohibirlas cuando existan razones fundadas de alteración del orden público, con peligro para personas o bienes.”

Como puede desprenderse de la redacción del texto, se trata de un Derecho:

1) Fundamental, por encontrarse encuadrado en la Sección Primera del Segundo Capítulo de nuestra Constitución, por lo que goza de la mayor protección.

2) No necesita autorización previa por parte del Gobierno, aunque es obligatorio comunicarlo al mismo (a través de las correspondientes Delegaciones), que SÓLO podrá prohibirlas cuando existan razones fundadas de peligrosidad.

Este Derecho fue desarrollado más concretamente con la Ley Orgánica 9/83, en la cual además de reiterar lo dicho en el artículo 21 de la CE, recoge puntos importantes como:

a) Definición de Reunión: “concurrencia concertada y temporal de más de 20 personas, con finalidad determinada”

b) Descripción de Reuniones ILÍCITAS: las así tipificadas por las leyes, cuando se produzcan alteraciones de orden público con peligro para personas y bienes y cuando se utilicen uniformes paramilitares”. En estos casos podrá procederser a disolver las mismas por orden de la Autoridad Gubernativa.

c) Protección de las manifestaciones: La autoridad gubernativa protegerá las reuniones y manifestaciones frente a quienes trataren de impedir, perturbar o menoscabar el lícito ejercicio de este derecho” . Aquí es donde entra en juego la Policía y más concretamente las Unidades de Intervención (en la medida de lo posible).

d) Especifica la responsablidad de los organizadores y la responsabilidad en caso de que se produjesen daños.

e) Comunicación de las Reuniones: Con un plazo mínimo de 10 días y un máximo de 30 días. También existe un plazo urgente que por causas extraordinarias y graves puede ser comunicada con sólo 24 horas de antelación, pero este último extremo es malusado por los organizadores, y permitido por las Autoridades, para comunicar reuniones en principio “normales”.

A la hora de la verdad, en la práctica, hay muchas manifestaciones que si bien cumplen los requisitos formales para su organización, comunicación, etc…, intentan “improvisar” recorridos o convertir la manifestación en concentración por ejemplo, y es cuando hay que intentar “reconducir” a los manifestantes para que no se “salgan del guión”.

Saludos.