LA SEMANA SANTA.


Para la mayoría de los ciudadanos españoles la Semana Santa significa el poder disfrutar de una semana de vacaciones entre las Navidades y las vacaciones de verano. Para otros, los más devotos, significa vivir de nuevo la pasión y la resurrección de Cristo, pero para los de siempre, o sea nosotros, significa el establecimiento de los correspondientes dispositivos de seguridad con motivo de las concentraciones de grandes masas de gente a lo largo de los recorridos de las procesiones típicas en estas fechas.

Dependiendo de la ciudad o zona geográfica las celebraciones por Semana Santa se viven de una u otra manera. No es lo mismo vivirlo en Santander que en Sevilla, por ejemplo. Por la misma razón el servicio no es igual en uno u otro lugar. Por regla general, para los miembros de las unidades especializadas en orden público, será necesario asegurar que el Paso tenga continuidad, es decir que no se pare más que lo que necesario como cuando necesiten descansar los costaleros. Asimismo sería necesario prestar atención a la protección de las personalidades/VIP’s que asisten al acto, puesto que algún vecino indignado podría estar interesado en “cantarle las cuarenta” al concejal de turno. No es extraño además, que ciudadanos interesados en presenciar la procesión en primera línea, intenten “colarse” delante de los que llevan horas esperando, con la consiguiente riña, que nos obligará a restablecer el orden.

Por regla general no se prevén más contratiempos que los posibles retrasos por la acumulación de personas en la ruta del Paso, por lo que no debería observarse alteración alguna del orden público.


Gala de la Cadena DIAL


El pasado día 26 de febrero se celebró en Santa Cruz de Tenerife la Gala con motivo de la entrega de los premios de la Cadena Dial. Ésta era la segunda ocasión en la que dicho evento se celebraba en esta ciudad capitalina.

Con respecto al dispositivo de seguridad fue más o menos similar a la ocasión anterior, destacando la presencia de la X Unidad de Intervención Policial, UNIPOL y otros efectivos del Cuerpo de Policía Local de la ciudad.

Por un lado el dispositivo se concentró en garantizar que los artistas llegasen sin contratiempos y por otro en controlar que la afluencia de gente en la entrada al Auditorio de la ciudad no provocase ninguna alteración de orden público así como para garantizar la integridad física, tanto del público como de artistas, profesionales, etc…

Se da la circunstancia de que cuando los compañeros llegaron al Auditorio ya se encontraba allí la UNIPOL, desplegada en parte junto a la valla donde se concentraban los primeros fans de los artistas. Se produce un saludo amistoso entre los jefes de ambas unidades y un subgrupo recibe la orden de DESPLEGAR A LO LARGO DE LA MISMA VALLA DONDE SE ENCONTRABA LA UNIPOL INTERCALÁNDOSE LOS MIEMBROS DE AMBAS UNIDADES , creándose así un mosaico que al público (si se dio cuenta) resultaría cuando menos curioso y folklórico. Este hecho causó consternación entre los miembros de la UIP, los cuales como no podía ser de otra manera acataron la orden pero no podían entenderla, a lo que me sumo.

No sé si el jefe de la UIP quiso hacer algo folklórico como dije antes, o no sabía como desplegar a sus hombres, pero…. ¿no hubiera sido más acertado trabajar conjuntamente con la UNIPOL para un despliegue más eficaz? ¿No hubiera sido posible desplegar a la UIP antes o a continuación de la UNIPOL? Lo digo porque en el hipotético caso de que hubiera ocurrido algo como una alteración de orden público o un accidente, no sé cómo trabajan los compañeros de otro cuerpo policial, y tendríamos que perder un tiempo valioso en reorganizarnos para actuar.

Pero bueno, como dicen: “donde hay patrón no manda marinero”.